Desde que llegamos hasta que nos vamos

Julián comiendo chucrut y aplaudiendo

La microbiota es sin dudas una temática que años atrás era totalmente ignorada o desconocida y hoy es uno de los focos más estudiados en la medicina.
Desde que nacemos y hasta la muerte, la microbiota desempeña una función clave en el desarrollo y la salud del ser humano.

La microbiota, es la colonia de bacterias que habita en nuestro organismo y desempeña importantes funciones metabólicas e inmunológicas. Consiste en un estimado de 100 trillones de células, al menos 10 veces el número de células humanas y nuevas investigaciones están revelando cómo esta relación simbiótica determina la salud humana y las enfermedades.

Recordemos que aproximadamente el 70 – 80 % de nuestro sistema inmunológico reside en nuestro intestino, y el equilibrio de nuestra microbiota es indispensable para garantizar una buena respuesta inmunológica.
Es decir, alterar el balance de las bacterias en el tracto digestivo puede perjudicar el sistema inmunológico y una vez alterado el sistema inmunológico el organismo se vuelve mucho más vulnerable a todo tipo de invasores ajenos, a procesos inflamatorios y enfermedades.

Y mucho podemos hacer para facilitar o promover el desarrollo de una colonia de bacterias saludables, pero estamos mal encaminados…

¿Por qué?

Un bebé nace con una microbiota única, personal.
La calidad y la diversidad de las bacterias de su microbiota están decididamente influenciadas por la microbiota de su madre.
La primer colonia de bacterias será aquella que tome a través del canal del parto, al momento del nacimiento.
Luego, el contacto con la piel de la madre y la lactancia van a seguir aportando bacterias a su microbiota.

Ahora bien, la microbiota de la madre, está influenciada por muchísimos factores, entre los cuales podemos citar a la microbiota del padre y muchísimos alimentos, productos y situaciones que afectan este ecosistema:

son algunos de los elementos que pueden perjudicar seriamente esta colonia de bacterias.

Así es que,

  • al momento de planear la llegada de un hijo
  • y si no existió este momento, en la etapa del embarazo que se encuentren
  • y si el niño ya nació, ahora mismo!,

es indispensable atender la microbiota, procurar aportar buenas bacterias y eliminar los elementos que facilitan la proliferación de bacterias patógenas.

Obviamente, los adultos también tenemos que ocuparnos de nuestra microbiota.

Una cadena de tres momentos claves

Primero, la alimentación y los hábitos de los padres es clave para que desarrollen una microbiota saludable.

Luego, el nacimiento por parto natural es un factor importante – entre muchísimos otros aspectos – para permitir que nuestros hijos desarrollen una colonia de bacterias saludables. Es sabido que los niños nacidos por cesárea son más propensos a alergias. Menciono esto no por aquellas pocas cesáreas que son realmente necesarias, sino por el hábito que se está promoviendo en torno a hacernos creer que la cesárea es mejor, más simple, más segura y tantos otros desatinos.

Y por último, la función de la leche materna en relación a las bacterias.
El revestimiento del intestino de un recién nacido está aún en formación, en maduración, siendo el bebé mucho más sensible a sustancias extrañas.
A través de la leche materna, primero con el calostro y luego con la leche madura, se forma una barrera protectora en el revestimiento intestinal (bebés que no reciben lactancia se encuentran en este sentido mucho más vulnerables).

Es decir, la lactancia materna ejerce un efecto protector frente al desarrollo de la enfermedad y a su vez, favorece la colonización del intestino del recién nacido por bifidobacterias. Este proceso de colonización constituye un estímulo esencial para el desarrollo de adecuadas respuestas inmunológicas y para reforzar la función de barrera intestinal frente a alérgenos y patógenos. Por ejemplo, se ha demostrado que la microbiota intestinal de pacientes celíacos presenta alteraciones en comparación con la de controles sanos.

Un escenario poco alentador…

Imaginemos esta situación:

  • Los padres desconocen este tema de la microbiota y mantienen hábitos alimenticios y de vida que perjudican este delicado equilibrio de bacterias
  • Los niños nacen por cesárea y/o
  • En los primeros días (o meses) de vida sufren algún tipo de afección que los expone a diferentes antibióticos y/o
  • No reciben leche materna (o reciben un período muy corto) y
  • Cuando empieza con la alimentación complementaria los alimentos que ingieren no aportan buenas bacterias y son el medio ideal para desarrollar patógenos…

Esta secuencia o varios de los puntos antes mencionados, se están volviendo habituales… y las enfermedades relacionadas con la alteración de la microbiota aumentan descontroladamente.

Sí, el asma y las alergias crecen día a día. Tal como indica este artículo, el 20% de los niños de países occidentales la sufren. Y ya se ha probado la relación de esta enfermedad con la microbiota del bebé.
Un desbalance en esta colonia de bacterias también puede ser indicador de sobrepeso u obesidad en la adultez.
El autismo ha aumentado de manera sorprendente (más abajo muestro la relación con la microbiota).
El desbalance de esta colonia de bacterias también encuentra relación con enfermedades autoinmunes, esclerosis múltiple, diabetes, depresión y esquizofrenia.

Un aspecto alentador en trastornos de aprendizaje, TDHA, , Asperger y autismo, es ver como en tratamientos alternativos a lo convencional (como el de la dieta GAPS o la fundación Bioabordaje del autismo acá en Argentina ) se hace un gran trabajo en la reparación del intestino y de la microbiota saludable. Este artículo también puede serles útil.

Y en contraposición a esto, podemos afirmar que una microbiota saludable:

¿Cómo puedo influir positivamente en mi microbiota y la de mis hijos?

Bueno, por un lado, eliminando o minimizando la exposición a los alimentos, elementos o factores antes mencionados.

En relación a la alimentación, es indispensable el aporte de probióticos y prebióticos en nuestra alimentación diaria.Los prebióticos son sustancias vegetales no digeribles (fibras) que encontramos en diferentes alimentos. Una vez consumidos, llegan al colon y sirven de alimento para las bacterias benéficas (probióticos), como los lactobacillus y las bifidobacterias. Ejemplos de prebióticos son el ajo, la cebolla, espárragos, puerro, remolacha, la raíz de achicoria, alcaucil, diente de león, plátano verde, almidón de papa, cereales y legumbres (cocidos y enfriados). Ya en otro artículo voy a desarrollar este tema de los prebióticos y los almidones modificados (cocidos y enfriados).

Y los probióticos, son aquellas bacterias benéficas que podemos aportar con diferentes alimentos fermentados. Alimentos que en la historia de la humanidad estuvieron siempre presentes, forman parte de todas las tradiciones culinarias y desde la era “Pasteur” o la era de la industrialización del alimento, quedaron totalmente despojados de nuestros hábitos.

Estoy hablando de bebidas como el kéfir (de agua o leche), yogur y otras leches crudas cuajadas, quesos, aceitunas (verdaderamente fermentadas), vegetales fermentados (chucrut, kimchi, kéfirkraut, pepinillos, etc.), cereales, semillas y legumbres fermentados (dosas, panificados con masa madre, etc.), etc., etc.

Hasta la próxima!
Alex von Foerster
www.alimentoyconciencia.com

 

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24 comentarios en “Desde que llegamos hasta que nos vamos”

  1. Por bueno y por malo la verdad no puedo creer que se encuentre info tan veraz y profunda para resolver los mismos problemas de siempre en cuestión, por malo es una lastima que seas el único casi, lo mas importante es que esta bajada de linea que haces lo hace mas simple a la concreción de estas conclusiones, siendo el ejemplo y brindando tus experiencias personales , te agradezco un montón tu seriedad …

  2. Alex siempre generoso aprendo y aprendo cada vez más de vos y me encanta poder consumir en casa todo lo q me enseñaste sin limitaciones ..:solo con cuidados

    Gracias siempre
    Nora

  3. Hola alex siempre tan generoso en compartir lo que sabes, no me canso de leerte, hago tus cursos presenciales cuando puedo y el on line de masa madre es genial! gracias

  4. Hola Alex!! Estoy intentando hacer yogur con leches vegetales. EL kéfir no les gusta a les niñes…
    Sabés si puede hacerse con cápsulas de probióticos tipo “ácido filofago” (son lactobacillus acidophilus)?
    Habrá que agregar azúcar mascabo o miel para alimentarlos? Mil gracias por todo!! Es genial!

  5. Muchas gracias, Alex
    Yo tengo problema de tiroides (hipo) y realmente todo lo que leí me impactó.
    Incorporé la masa madre, estoy con el curso on line para mejorar la alimentación pero seguiré preparando para mi familia y realizaré tu propuesta de eliminación por seis meses.
    Infinitamente gracias.
    Analía

  6. Hola Alex, hace poco descubrí tu página y estoy fascinada! No Me podrás recomendar algún sitio o libro con información acerca de ese tema? como lo resolviste vos en tu experiencia personal? Desde ya, Muchas gracias. Saludos…

  7. perdón se debe haber borrado en el comentario anterior mi consulta y preocupación es sobre las vacunas, estoy embarazada de 5 meses de mi primer bebe. Gracias!

  8. Mi duda principal es si es necesario vacunar a un bebe sano. Si hay vacunas más necesarias que otras…ya que a medida que pasan pos años hay más vacunas obligatorias. Solo en el primer año de vida hay 18 vacunas. Gracias!

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