
Jugos verdes, guía y respuestas a dudas frecuentes
En el 2016 les compartía un primer artículo en el que veíamos algunas posibles virtudes en relación a la ingesta de jugos verdes, una receta

En el 2016 les compartía un primer artículo en el que veíamos algunas posibles virtudes en relación a la ingesta de jugos verdes, una receta

Hace unas semanas, presentamos a este alimento-medicina de cualidades únicas. En aquella oportunidad, también vimos cómo hacer el «jarabe de yacón«. Si te faltó leer

Primera parte Por Diana Garrido Vivo en Mérida, Venezuela, y esto no es un dato irrelevante. Aquí, aún convivimos con zonas donde se practica la agricultura

Nuevamente invitamos a nuestra amiga Diana Garrido a compartirnos otra excelente receta y un método casero para separar el almidón de raíces o tubérculos.Dos aplicaciones

Es una bebida fermentada de sabor ácido y avinagrado que se cree tuvo su origen en China y luego fue migrando a diferentes partes de

Conversando con Diana (una amiga argentino-venezolana con la que compartimos el amor por la cocina, la huerta, la agroecología y tantas cosas más) en torno

En el 2016 les compartía un primer artículo en el que veíamos algunas posibles virtudes en relación a la ingesta de jugos verdes, una receta base y con qué tipo de electrodoméstico hacerlos. ACÁ podés ver la RECETA y todo el artículo. Luego me consultaron si las niñas y niños podían tomar jugos verdes y en ESTE otro artículo les compartí nuestra experiencia acá en casa. Con los años, fui viendo que en el ámbito de lo que se cree una alimentación «consciente» o más saludable, muchas personas fueron incorporado la ingesta de jugos verdes. Y un aspecto que también observo y me llamo mucho la atención es que no se repara en la calidad de los vegetales con los que se hace el jugo. Algo así como considerar al jugo verde «bueno por definición», sin importar el origen de esos vegetales. Hace unos años, el equipo de EMISA @emisa.unlp (Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental), conducido por el experimentado Dr Damián Marino, @damian.j.marino realizó y publicó un trabajo tomando 60 muestras de los vegetales que llegaban al Mercado Central. De ahí, se distribuyen a las verdulerías y supermercados de cada barrio.– El 80% dieron positivas para al menos 1 compuesto agrotóxico. – 3 de cada 10 tenían al menos 3 compuestos. El más encontrado fue el endosulfán, que se encuentra prohibido, y el clorpirifós que es un insecticida organofosforado. Con esta dura realidad, un jugo verde bien podría considerarse un jugo de endosulfán, clorpirifós, cipemetrina y otros plaguicidas…A partir de haber alertado esto en ESTE POST de Instagram, surgieron preguntas y aproveché a responder a ese y otros temas vinculados con la ingesta de jugos verdes en este vivo de Instagram. ¿Qué preguntas hicieron? Si no uso vegetales agroecológicos, ¿tiene sentido consumir jugos verdes?¿Cualquier persona puede ingerirlos?¿Se deben tomar en ayunas? ¿Conviene tomarlos en

Hace unas semanas, presentamos a este alimento-medicina de cualidades únicas. En aquella oportunidad, también vimos cómo hacer el «jarabe de yacón«. Si te faltó leer la primer parte de este artículo, acá podes verlo.Les dejo con esta exquisita segunda parte, donde Diana nos habla de múltiples usos del fruto, de las hojas y de la siembra! Segunda parte Por Diana Garrido Hablemos un poco más del fruto Muchas personas me preguntan si el yacón es una variedad de batata, porque en fotos se le parece bastante. No, nada que ver. Las batatas (sus más de 200 variedades) pertenecen a la familia de las ipomoeas, unas enredaderas que en sus nudos van enraizando y generando un pseudo-tubérculo. El Smallanthus Sonchifolius, es pariente del girasol (ver sus flores para confirmarlo). Para poder consumir el yacón crudo y que sea bien dulce como una manzana, post-cosecha debemos dejarlo unos 10 días a la sombra para que el tubérculo desarrolle sus «azúcares».En este caso pelarlo será suficiente para disfrutarlo. Así crudo y rallado grueso, lo he incorporado al chucrut y queda de fábula. También lo he usado como endulzante de un jugo de frutas incorporándolo al licuado respectivo. Así que hasta ahora ya ven que crudo pueden consumirlo fermentado, en ensaladas, jugos o como «fruta». Las hojas Las hojas han sido motivo de estudio científico porque, así como las de la morera, la frambuesa, y la uchuva (o aguaymanto), tomadas en infusión, tienen un poder hipoglucemiante a considerar. Sólo que, respecto específicamente a la hoja de yacón, se recomienda tomarla por ciclos de suplementación: un mes sí y un mes no, evitando así efectos adversos relacionados con su poder depurativo. Estas hojas también se utilizan por su efecto antioxidante, antibacteriano, antimicótico y protector hepático. Las hojas se cosechan cuando se cosecha toda la planta. En ese

Primera parte Por Diana Garrido Vivo en Mérida, Venezuela, y esto no es un dato irrelevante. Aquí, aún convivimos con zonas donde se practica la agricultura intensiva y con campesinos que aún extrañan épocas previas a la crisis económica; cuando podían usar, por costo y por existencia, montones de agrotóxicos sin los cuales se encuentran un poco, sin su brújula.Sólo que también convivimos con un movimiento en favor de las semillas nativas, con personas y organizaciones que intervinieron en la redacción de la Ley de Semillas vigente desde finales del año 2015. Ley que nos protege, por ahora, de las empresas líderes en semillas transgénicas y agrotóxicos, además del trabajo esclavo y otras relaciones perversas. Vivimos entre productores y organizaciones ocupadas en rescatar variedades nativas tanto de papas como de otros rubros, unos muy locales y otros andinos (no me refiero a la zona geográfica donde se ubica Mérida, a la que en Venezuela llamamos Zona Andina, si no que me refiero a los países andinos). Mérida se encuentra en la zona de precordillera. Es un Estado sin mar pero con mucha, mucha agua (ríos, quebradas, arroyos, lagunas, lagos). Su río principal, el Chama, la atraviesa desde una altitud de 4.000 m.s.n.m. hasta una altitud 0 m. s. n. m. lo que permite que, en temas de flora, se dé si no todo, casi todo. Mérida es un vergel. De esta manera, estas organizaciones han podido adoptar variedades de otras zonas de cordillera y precordillera sin ningún trauma. Así es como hay producción de aguaymanto o uchuva, lulo, tomate de árbol o de Castilla (chilto), chachafruto, papas del altiplano por montón, sumadas a variedades locales de café, cambur o banana, cacao, etc. Así que no era de extrañar que un día llegara a Mérida el yacón (Smallanthus sonchifolius) y se quedara para siempre. Apenas

Nuevamente invitamos a nuestra amiga Diana Garrido a compartirnos otra excelente receta y un método casero para separar el almidón de raíces o tubérculos.Dos aplicaciones atravesando el proceso de una receta! ¿Y por qué separar los almidones? Los motivos pueden ser varios.Por ejemplo, en determinados planes de alimentación se busca una ingesta baja de hidratos de carbono y/o eliminar almidones, tal como sucede en una dieta cetogénica. O por ejemplo en el caso de Diana, una alimentación adaptada en base a su experiencia práctica, del protocolo de la Dra. Natasha Campbell. Por otra parte, ese almidón que separamos, podemos usarlo (quienes no tengan esas limitaciones en la ingesta de hidratos) para “suavizar” la textura de harinas sin gluten, tal como hacemos en nuestro Pan de arroz fermentado. Volviendo a la receta, ya les adelantamos que es sencilla, sólo lleva 5 ingredientes: un tubérculo o raíz, psyllium molido/pulverizado (o lino/linaza o chía), sal integral molida, materia grasa y agua. Diana nos cuenta que es una receta con nombre propio, en honor a Coromoto, una alumna de sus talleres que creó y compartió la receta.Necesitamos contar con raíces o tubérculos crudos, «me encanta trabajar con yuca o mandioca, o con batata blanca, o con taro (ocumo chino)», aclara Diana. Separación del almidón 1.- Pelamos yuca (mandioca) cruda para quedarnos con aproximadamente con 1k de pulpa (mandioca pelada) y la cortamos en trozos de unos 2 o 3 cm de diámetro (pedazos que pueda romper bien nuestra procesadora o licuadora).2.- Agregamos agua hasta cubrir y licuamos como si fuéramos a hacer un jugo de fruta, es decir, dejando bien procesado el tubérculo.3.- Tamizamos todo para dejar la fibra en el colador y el líquido junto con el almidón en el recipiente receptor. Opcionalmente, podemos volver a agregar esta fibra al procesador con más agua y repetir

Es una bebida fermentada de sabor ácido y avinagrado que se cree tuvo su origen en China y luego fue migrando a diferentes partes de Asia, Rusia y Europa. Como otros fermentos, su origen también va acompañado de cierto misterio. Se realiza a partir de té dulce fermentado y aporta bacterias benéficas para la función intestinal, enzimas, polifenoles, y ácidos orgánicos (tal vez acá radique mucho de sus efecto interesantes para la salud). Investigando en la tradición de este fermento, todos los caminos conducen a que en sus orígenes, se hacia con té negro y azúcar blanca y se creía que la presencia de cafeína era esencial para que la fermentación tenga éxito. Hoy ya se sabe que esto no es así y cuando yo instalé este hábito en mi vida, la bebida que hice habitual fue una kombucha de té verde y azúcar mascabo, tal como les enseño en la receta de hoy. Quienes quieran obtener una bebida más clara en el color, usen algún azúcar integral orgánica (más refinada que la mascabo). Además del té dulce, para realizar la fermentación necesitamos de una madre o SCOBY (Simbiotic Colony Of Bacteria And Yeast). Esta colonia simbiótica de bacterias y levaduras, de consistencia gelatinosa, convierte primero el azúcar (sacarosa) en glucosa y fructosa y luego, en alcohol etílico, gas carbónico (CO2) y ácidos. Todos estos microorganismos viven en una simbiosis de mutuo beneficio, formando en la superficie del líquido, durante la fermentación, otro cuerpo de aspecto gelatinoso parecido a una medusa. Así, al cabo de los 7 a 14 días que dura la fermentación, tenemos 2 madres de kombucha. Del milagro al miedo Entre los alimentos fermentados, la kombucha es de esas bebidas «amadas» y «temidas«. Historias cuentan que en la antigua China, se le dominaba el «té de la inmortalidad«.

Conversando con Diana (una amiga argentino-venezolana con la que compartimos el amor por la cocina, la huerta, la agroecología y tantas cosas más) en torno a prebióticos y el rol importante que pueden cumplir el plátano y el cambur en nuestra alimentación, me di cuenta que acá en Argentina, poco conocemos del tema. Y siendo ella una experta en el tema, no tuve mejor idea que invitarla a que nos cuente algo al respecto 🙂 Por Diana GarridoHay un cántico aquí en Venezuela que, mientras suena cada cuerda del Cuatro (hermano menor de la guitarra, por sus cuatro cuerdas, y mayor, porque es pura fiesta y alegría), dice «cambur pintón» y se utiliza para afinar el instrumento. Y es que acá el cambur – la banana para los argentinos – (musa paradisíaca), es, entre muchísimas frutas tropicales y exóticas de sabor excepcional que habitan y se consumen en estas tierras, La Fruta Nacional. Porque es barata, rendidora, se cosecha todo el año, todo el que tiene un patio ostenta un «cambural», y, sobre todo, porque es súper versátil.La usamos verde, pintona como el cántico (cuando apenas deja de estar verde) y madura. Al cambur o banana, lo consumimos en sopas, panqueques para el desayuno, postres, guisos, porridges, como harina en un montón de recetas. Y además utilizamos todo: cáscara, pulpa , hojas (ahumadas para envolver tamales -nuestros bollos, hallacas, carabinas-), el pseudo-tallo (como alimento para animales), el palmito o médula o brote más interno y joven del tronco (como depurativo e inmunoprotector), la flor (en ensaladas y guisos), la cáscara (en guisos), y lo que no se come, o va al compostero, o va al gallinero, o a otros animales de la granja. El plátano (musa balbisiana), por su parte, es ese primo hermano de la banana cuyo tamaño es
Cocinero fermentado por la investigación apasionada del dilema del omnívoro, condimentado por la Permacultura y la Biodinámica.