El nituke nos permite obtener exquisitos sabores, con mínimas pérdidas nutricionales. Es una excelente forma de preparar verduras a modo de acompañamiento del plato principal, ya sea que éste contenga carnes o cereales y legumbres. Este método de cocción, tomado de la cocina macrobiótica, permite que los vegetales no estén sometidos a largas ebulliciones, ni a altas temperaturas; sino que se cocinan a baja temperatura, por infiltración de vapores y gracias al agua que van desprendiendo. Sólo tiene contacto con un fuego mínimo la primera capa de vegetales, mientras que el resto se cocina con el mismo vapor y a menor temperatura. Así, conservamos gran parte de las vitaminas y aquellas que son hidrosolubles y podrían pasar al líquido de cocción, las recuperamos al ingerir el jugo que desprendieron. Por otro lado, con este método las verduras conservan su textura, su color y no resultan desabridas como suele suceder cuando las hervimos.