
Yo también le creí a Moore Lappé
Unas semanas atrás escribí este artículo que levanto revuelo, críticas y comentarios en diferentes redes. A partir de lo que removió es que prometí postear a

Unas semanas atrás escribí este artículo que levanto revuelo, críticas y comentarios en diferentes redes. A partir de lo que removió es que prometí postear a

En más de 17 años de «caminos alternativos” en al ámbito de la alimentación y luego de haber trabajo y asesorado nutricionalmente a miles de

Cada tanto escucho en los Talleres y clases de cocina: “la carne la reemplazas por lentejas o por arroz y lentejas». Es decir, en el

Tal como les contaba la semana pasada, acá inauguramos una nueva sección que elegí llamar “Cortito e importante” (CEI). El nombre surge del cruce de

Hace años, por lo menos 3 o 4, se fue instalando en Argentina un significado singular, peculiar y hasta extraño, para la palabra transición. Me
Una y otra vez escucho en el ambiente naturista, vegetariano o vegano, diferentes comentarios y afirmaciones acerca de los problemas de salud que generan los

Unas semanas atrás escribí este artículo que levanto revuelo, críticas y comentarios en diferentes redes. A partir de lo que removió es que prometí postear a lo largo del año más información que aclarara algunos puntos y principalmente, que ofreciera a aquellos que siguen una dieta naturista, vegetariana o vegana en función de determinada filosofía o principios, ampliar su visión o analizar el contexto desde un punto de vista que en la bibliografía vegetariana o vegana no existe. Mientras escribía ese artículo, me llegó otro muy interesante y muy claro que escribió Isabel Fernandez del Castillo en España. Y de un principio nomas me «enganchó» a leerlo de punta a punta, porque empezaba contando una anécdota que también me tocó vivir: ambos leímos hace muchos años atrás a Frances Moore Lappé y nos «convenció» en un primer momento su análisis, con el cual al cerrar el libro, uno deja de comer carne.

En más de 17 años de «caminos alternativos” en al ámbito de la alimentación y luego de haber trabajo y asesorado nutricionalmente a miles de personas, sin dudas puedo afirmar que ser vegetariano o vegano por sí sólo no nos lleva al camino de la salud. Por alguna razón, en el ámbito naturista de Argentina se piensa y se asocia el hecho de dejar de consumir carnes y productos animales con una vida más saludable.

Cada tanto escucho en los Talleres y clases de cocina: “la carne la reemplazas por lentejas o por arroz y lentejas». Es decir, en el ámbito naturista se piensa, se cree, que la mezcla de un cereal + una legumbre es igual nutricionalmente al aporte de una carne.

Tal como les contaba la semana pasada, acá inauguramos una nueva sección que elegí llamar “Cortito e importante” (CEI). El nombre surge del cruce de una actividad que me gustó y una idea a la que hace tiempo tengo ganas de darle vida, para compartir información breve e importante. En la escuela donde va mi hijo mayor, tienen un espacio al iniciar la mañana, llamado “cortito e importante”, donde los chicos tienen la posibilidad de contarle a los maestros y a sus compañeros algo que les haya sucedido, que consideren importante y deben hacerlo en pocas palabras, en poco tiempo. Algo que me gustó desde el primer día que conocí la pedagogía Waldorf.

Hace años, por lo menos 3 o 4, se fue instalando en Argentina un significado singular, peculiar y hasta extraño, para la palabra transición. Me refiero al uso de esta palabra al hablar de cambios en el área de la alimentación y en particular, dentro del ambiente o mundo naturista, vegetariano o de personas que procuran una alimentación más conciente.
Una y otra vez escucho en el ambiente naturista, vegetariano o vegano, diferentes comentarios y afirmaciones acerca de los problemas de salud que generan los lácteos, como si por “lácteos” se pudiera poner todo en una misma bolsa. Y en esto, lo que quiero remarcar, no es solo la diferencia entre un lácteo orgánico o biodinámico y uno convencional, industrializado. Esa diferencia, creo que ya es bien conocida y todos sabemos que en un lácteo orgánico no habrá uso desmedido de antibióticos u hormonas, no se utilizaran conservantes químicos en los diferentes derivados lácteos, los animales recibirán mejor trato y varios otras cuestiones importantes. Como aspecto negativo, los lácteos orgánicos o biodinámicos en su mayoría se pasteurizan y acá está el punto clave a nivel salud que quiero remarcar.
Cocinero fermentado por la investigación apasionada del dilema del omnívoro, condimentado por la Permacultura y la Biodinámica.