
Yacón – 2da. parte
Hace unas semanas, presentamos a este alimento-medicina de cualidades únicas. En aquella oportunidad, también vimos cómo hacer el «jarabe de yacón«. Si te faltó leer

Hace unas semanas, presentamos a este alimento-medicina de cualidades únicas. En aquella oportunidad, también vimos cómo hacer el «jarabe de yacón«. Si te faltó leer

Luego de más de un año de trabajo, llegó «Alguien tiene que cocinar«, una propuesta única, innovadora. Una idea que parte de reflexiones en torno

Primera parte Por Diana Garrido Vivo en Mérida, Venezuela, y esto no es un dato irrelevante. Aquí, aún convivimos con zonas donde se practica la agricultura

Luego de muchos meses de filmaciones, ediciones y trabajo intenso, les compartimos este nuevo video.Van a aprender a hacer un pan de olla, fermentado con

Nuevamente invitamos a nuestra amiga Diana Garrido a compartirnos otra excelente receta y un método casero para separar el almidón de raíces o tubérculos.Dos aplicaciones

Es una bebida fermentada de sabor ácido y avinagrado que se cree tuvo su origen en China y luego fue migrando a diferentes partes de

Hace unas semanas, presentamos a este alimento-medicina de cualidades únicas. En aquella oportunidad, también vimos cómo hacer el «jarabe de yacón«. Si te faltó leer la primer parte de este artículo, acá podes verlo.Les dejo con esta exquisita segunda parte, donde Diana nos habla de múltiples usos del fruto, de las hojas y de la siembra! Segunda parte Por Diana Garrido Hablemos un poco más del fruto Muchas personas me preguntan si el yacón es una variedad de batata, porque en fotos se le parece bastante. No, nada que ver. Las batatas (sus más de 200 variedades) pertenecen a la familia de las ipomoeas, unas enredaderas que en sus nudos van enraizando y generando un pseudo-tubérculo. El Smallanthus Sonchifolius, es pariente del girasol (ver sus flores para confirmarlo). Para poder consumir el yacón crudo y que sea bien dulce como una manzana, post-cosecha debemos dejarlo unos 10 días a la sombra para que el tubérculo desarrolle sus «azúcares».En este caso pelarlo será suficiente para disfrutarlo. Así crudo y rallado grueso, lo he incorporado al chucrut y queda de fábula. También lo he usado como endulzante de un jugo de frutas incorporándolo al licuado respectivo. Así que hasta ahora ya ven que crudo pueden consumirlo fermentado, en ensaladas, jugos o como «fruta». Las hojas Las hojas han sido motivo de estudio científico porque, así como las de la morera, la frambuesa, y la uchuva (o aguaymanto), tomadas en infusión, tienen un poder hipoglucemiante a considerar. Sólo que, respecto específicamente a la hoja de yacón, se recomienda tomarla por ciclos de suplementación: un mes sí y un mes no, evitando así efectos adversos relacionados con su poder depurativo. Estas hojas también se utilizan por su efecto antioxidante, antibacteriano, antimicótico y protector hepático. Las hojas se cosechan cuando se cosecha toda la planta. En ese

Luego de más de un año de trabajo, llegó «Alguien tiene que cocinar«, una propuesta única, innovadora. Una idea que parte de reflexiones en torno a cómo hacer el cambio, cómo dejar los alimentos industrializados y poder llevar adelante y sostener una alimentación saludable. Pero ahí sólo empieza esta aventura, los alcances son mayores. A principios del 2020 nos empezamos a reunir con Elías Saez (productor de Autosustentables) para darle forma a esa idea, para intentar encontrar la forma de llevar adelante un proyecto que difícilmente pueda transmitirse por canales masivos. A las pocas semanas, ya no éramos sólo nosotros dos, sino que estaban involucradas las familias de ambos.Y así transitamos este largo año de intenso trabajo, para lograr plasmar este proyecto audiovisual: un curso de película. ¿Por qué curso de película? Porque fue pensado para enseñar, para que asimiles recursos que te permitan transformar tu alimentación. A lo largo de esta experiencia vivencial, atravesás por clases de cocina donde vas a aprender paso a paso como realizarlas. A su vez, decimos que es una película (o una serie), porque documenta la experiencia de una familia en el proceso de aprendizaje. Las dos intenciones se juntan para conmover tus ánimos, inspirarte y empatizar a lo grande. Cuatro horas de una experiencia audiovisual única, dividida en nueve capítulos.Donde vas a poder entrar en un análisis profundo sobre los temas centrales de la transición alimenticia. Con herramientas concretas y recetas filmadas paso a paso. Recorremos el desayuno, almuerzo, merienda y cena; involucrando a toda la familia en el cambio. ACÁ podes sumarte!Nos vemos!🙂Alex von Foerster

Primera parte Por Diana Garrido Vivo en Mérida, Venezuela, y esto no es un dato irrelevante. Aquí, aún convivimos con zonas donde se practica la agricultura intensiva y con campesinos que aún extrañan épocas previas a la crisis económica; cuando podían usar, por costo y por existencia, montones de agrotóxicos sin los cuales se encuentran un poco, sin su brújula.Sólo que también convivimos con un movimiento en favor de las semillas nativas, con personas y organizaciones que intervinieron en la redacción de la Ley de Semillas vigente desde finales del año 2015. Ley que nos protege, por ahora, de las empresas líderes en semillas transgénicas y agrotóxicos, además del trabajo esclavo y otras relaciones perversas. Vivimos entre productores y organizaciones ocupadas en rescatar variedades nativas tanto de papas como de otros rubros, unos muy locales y otros andinos (no me refiero a la zona geográfica donde se ubica Mérida, a la que en Venezuela llamamos Zona Andina, si no que me refiero a los países andinos). Mérida se encuentra en la zona de precordillera. Es un Estado sin mar pero con mucha, mucha agua (ríos, quebradas, arroyos, lagunas, lagos). Su río principal, el Chama, la atraviesa desde una altitud de 4.000 m.s.n.m. hasta una altitud 0 m. s. n. m. lo que permite que, en temas de flora, se dé si no todo, casi todo. Mérida es un vergel. De esta manera, estas organizaciones han podido adoptar variedades de otras zonas de cordillera y precordillera sin ningún trauma. Así es como hay producción de aguaymanto o uchuva, lulo, tomate de árbol o de Castilla (chilto), chachafruto, papas del altiplano por montón, sumadas a variedades locales de café, cambur o banana, cacao, etc. Así que no era de extrañar que un día llegara a Mérida el yacón (Smallanthus sonchifolius) y se quedara para siempre. Apenas

Luego de muchos meses de filmaciones, ediciones y trabajo intenso, les compartimos este nuevo video.Van a aprender a hacer un pan de olla, fermentado con masa madre, realmente exquisito. Pero, el objetivo al realizar este trabajo no era mostrar únicamente el proceso, el paso a paso de este pan; sino tratar de traer imágenes de la vida detrás de un pan. De diferentes etapas y procesos que suceden antes de que llegue la harina a nuestra casa y que hoy en día, la mayor parte de los seres humanos desconoce por completo. Desconocer por completo el origen y los ciclos del alimento, es uno de los factores que ayuda a sostener un sistema de producción agroindustrial genocida.¿Cuántos de ustedes saben que en Argentina quieren imponer la siembra de un trigo transgénico que es rechazado en el mundo entero?, ¿y quienes tienen evaluado el impacto de un «modelo transgénico«? Cuando digo impactos de un «modelo transgénico» claramente no hago mención sólo al hecho de que este nuevo transgénico (trigo HB4) viene de la mano de un nuevo paquete de agrotóxicos, que incluye al glufosinato de amonio (15 veces peor que el conocido glifosato –demostradamente genocida-). El modelo transgénico seguirá profundizando la degradación socioambiental, seguirá alentando un modelo en el que pocas empresas son multimillonarias a costa de un aumento trágico de la pobreza y el hacinamiento urbano.Seguirán intentando sacar leyes de patentes de semillas de forma de concentrar el poder en esas pocas multinacionales.Hectáreas y hectáreas de bosque nativo serán devastadas, con incendios o deforestaciones perversas, en nombre de «ampliar la frontera agrícola».Todo tipo de deformaciones de la vida serán vestidas con palabras seductoras como progreso, innovación, eficiencia, desarrollo, crecimiento, ciencia; para disfrazar la verdad: un sistema de producción genocida. El transgénico representa para mí, la culminación de un pensamiento materialista

Nuevamente invitamos a nuestra amiga Diana Garrido a compartirnos otra excelente receta y un método casero para separar el almidón de raíces o tubérculos.Dos aplicaciones atravesando el proceso de una receta! ¿Y por qué separar los almidones? Los motivos pueden ser varios.Por ejemplo, en determinados planes de alimentación se busca una ingesta baja de hidratos de carbono y/o eliminar almidones, tal como sucede en una dieta cetogénica. O por ejemplo en el caso de Diana, una alimentación adaptada en base a su experiencia práctica, del protocolo de la Dra. Natasha Campbell. Por otra parte, ese almidón que separamos, podemos usarlo (quienes no tengan esas limitaciones en la ingesta de hidratos) para “suavizar” la textura de harinas sin gluten, tal como hacemos en nuestro Pan de arroz fermentado. Volviendo a la receta, ya les adelantamos que es sencilla, sólo lleva 5 ingredientes: un tubérculo o raíz, psyllium molido/pulverizado (o lino/linaza o chía), sal integral molida, materia grasa y agua. Diana nos cuenta que es una receta con nombre propio, en honor a Coromoto, una alumna de sus talleres que creó y compartió la receta.Necesitamos contar con raíces o tubérculos crudos, «me encanta trabajar con yuca o mandioca, o con batata blanca, o con taro (ocumo chino)», aclara Diana. Separación del almidón 1.- Pelamos yuca (mandioca) cruda para quedarnos con aproximadamente con 1k de pulpa (mandioca pelada) y la cortamos en trozos de unos 2 o 3 cm de diámetro (pedazos que pueda romper bien nuestra procesadora o licuadora).2.- Agregamos agua hasta cubrir y licuamos como si fuéramos a hacer un jugo de fruta, es decir, dejando bien procesado el tubérculo.3.- Tamizamos todo para dejar la fibra en el colador y el líquido junto con el almidón en el recipiente receptor. Opcionalmente, podemos volver a agregar esta fibra al procesador con más agua y repetir

Es una bebida fermentada de sabor ácido y avinagrado que se cree tuvo su origen en China y luego fue migrando a diferentes partes de Asia, Rusia y Europa. Como otros fermentos, su origen también va acompañado de cierto misterio. Se realiza a partir de té dulce fermentado y aporta bacterias benéficas para la función intestinal, enzimas, polifenoles, y ácidos orgánicos (tal vez acá radique mucho de sus efecto interesantes para la salud). Investigando en la tradición de este fermento, todos los caminos conducen a que en sus orígenes, se hacia con té negro y azúcar blanca y se creía que la presencia de cafeína era esencial para que la fermentación tenga éxito. Hoy ya se sabe que esto no es así y cuando yo instalé este hábito en mi vida, la bebida que hice habitual fue una kombucha de té verde y azúcar mascabo, tal como les enseño en la receta de hoy. Quienes quieran obtener una bebida más clara en el color, usen algún azúcar integral orgánica (más refinada que la mascabo). Además del té dulce, para realizar la fermentación necesitamos de una madre o SCOBY (Simbiotic Colony Of Bacteria And Yeast). Esta colonia simbiótica de bacterias y levaduras, de consistencia gelatinosa, convierte primero el azúcar (sacarosa) en glucosa y fructosa y luego, en alcohol etílico, gas carbónico (CO2) y ácidos. Todos estos microorganismos viven en una simbiosis de mutuo beneficio, formando en la superficie del líquido, durante la fermentación, otro cuerpo de aspecto gelatinoso parecido a una medusa. Así, al cabo de los 7 a 14 días que dura la fermentación, tenemos 2 madres de kombucha. Del milagro al miedo Entre los alimentos fermentados, la kombucha es de esas bebidas «amadas» y «temidas«. Historias cuentan que en la antigua China, se le dominaba el «té de la inmortalidad«.
Cocinero fermentado por la investigación apasionada del dilema del omnívoro, condimentado por la Permacultura y la Biodinámica.